Tareferos: la cosecha de yerba mate

Llegan de pueblos cercanos, parajes distantes o países vecinos. Hombres, mujeres y niños. Para los tareferos la jornada comienza con los primeros rayos del sol y se extiende hasta el atardecer. Durante semanas viven en carpas improvisadas, soportando fríos y calores, engañando sus estómagos con lo que aparezca en la olla. Sus cuerpos cansados y manos lastimadas. En la noche descansan porqué mañana hay que volver a madrugar. Siempre es lo mismo en las plantaciones. Una moneda por cada kilo de yerba recolectada. Los dueños que siempre ganan. Y en los yerbatales los tareferos van deshojando sus esperanzas.